{"id":72,"date":"2025-05-19T05:06:36","date_gmt":"2025-05-19T05:06:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/?p=72"},"modified":"2025-05-19T05:06:38","modified_gmt":"2025-05-19T05:06:38","slug":"la-trampa-de-la-paridad-cuando-el-sexo-importa-mas-que-la-capacidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/opinion\/la-trampa-de-la-paridad-cuando-el-sexo-importa-mas-que-la-capacidad\/","title":{"rendered":"La trampa de la paridad: cuando el sexo importa m\u00e1s que la capacidad."},"content":{"rendered":"\n<p>Uno de los grandes errores que ha cometido el sistema pol\u00edtico mexicano en los \u00faltimos a\u00f1os es haber sustituido la <strong>meritocracia por la paridad forzada<\/strong>. En teor\u00eda, las leyes de paridad de g\u00e9nero nacieron con la intenci\u00f3n de \u201cgarantizar\u201d que las mujeres tuvieran acceso a espacios de poder. Pero en la pr\u00e1ctica, estas leyes han sido una trampa ideol\u00f3gica que <strong>reducen al ser humano a su sexo<\/strong>, y no a su capacidad, preparaci\u00f3n o trayectoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante mi tiempo como diputado local en Nuevo Le\u00f3n, siempre vot\u00e9 <strong>en contra de las reformas de paridad<\/strong>. Y no por capricho, ni por estar en contra de las mujeres \u2014como muchos intentaron hacer creer\u2014, sino porque estoy convencido de que <strong>la equidad real se construye desde la libertad y el m\u00e9rito<\/strong>, no desde la imposici\u00f3n legal o las cuotas obligatorias. Nadie deber\u00eda ocupar un cargo p\u00fablico solo por ser hombre o mujer, sino por estar calificado, por tener principios firmes y por representar genuinamente a la ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de fondo con la paridad de g\u00e9nero es que <strong>cosifica a las personas<\/strong>, y convierte la pol\u00edtica en una competencia de cuotas, no de ideas. Hoy vemos c\u00f3mo candidaturas, regidur\u00edas, diputaciones e incluso cargos en el Poder Judicial se reparten bajo una l\u00f3gica de \u201cmitad y mitad\u201d, sin importar si el perfil propuesto es el mejor. \u00bfEl resultado? Un debilitamiento de la funci\u00f3n p\u00fablica, la simulaci\u00f3n institucional y, en muchos casos, la imposici\u00f3n de figuras sin experiencia ni compromiso, pero que cumplen con el \u201crequisito\u201d de sexo o como le quieren llamar ahora \u201cg\u00e9nero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto no solo afecta a los hombres, como muchos suponen. Tambi\u00e9n <strong>perjudica a las mujeres valiosas<\/strong>, capaces, preparadas y con vocaci\u00f3n de servicio, porque se genera la percepci\u00f3n de que \u201cest\u00e1n ah\u00ed por cuota\u201d, no por m\u00e9rito propio. La paridad impuesta termina siendo un insulto a la inteligencia femenina, al asumir que las mujeres no pueden llegar por s\u00ed mismas, sino que necesitan una ley que las acomode.<\/p>\n\n\n\n<p>Es triste ver c\u00f3mo el discurso de la igualdad ha sido secuestrado por la ideolog\u00eda. Lo que comenz\u00f3 como una lucha leg\u00edtima por abrir espacios a sectores hist\u00f3ricamente marginados, hoy se ha convertido en un sistema r\u00edgido, injusto y profundamente discriminatorio. Porque <strong>cuando se privilegia el sexo sobre la capacidad, se discrimina al m\u00e1s capaz solo por no pertenecer al sexo \u201ccorrecto\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo en la igualdad, pero en la igualdad de oportunidades, no de resultados. Creo que cada persona debe tener las mismas condiciones para competir, pero no que todos deban obtener los mismos lugares por decreto. Esa es una visi\u00f3n colectivista, estatista y profundamente contraria a los principios de libertad individual.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica, como cualquier otra vocaci\u00f3n, exige preparaci\u00f3n, principios y convicciones. Lo que necesitamos son legisladores, alcaldes, jueces, funcionarios comprometidos con la verdad, con el bien com\u00fan y con valores firmes. Si eso lo tiene un hombre, que sea \u00e9l. Si lo tiene una mujer, que sea ella. <strong>Pero que lo defina el m\u00e9rito, no el sexo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que este no es un discurso popular en tiempos donde impera la correcci\u00f3n pol\u00edtica. Pero tambi\u00e9n s\u00e9 que <strong>muchos ciudadanos comparten este sentir y no se atreven a expresarlo<\/strong> por miedo a las etiquetas. Nos han hecho creer que cuestionar la paridad es sin\u00f3nimo de machismo. Falso. Es sin\u00f3nimo de sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>En un pa\u00eds como M\u00e9xico, donde enfrentamos retos enormes en materia de seguridad, justicia, econom\u00eda y educaci\u00f3n, no podemos darnos el lujo de jugar a la pol\u00edtica identitaria. Necesitamos a los mejores, sin importar si son hombres o mujeres. Y necesitamos acabar con esta cultura de cuotas que solo genera resentimiento, simulaci\u00f3n y mediocridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, reitero con orgullo que <strong>vot\u00e9 en contra de las leyes de paridad<\/strong> y lo volver\u00eda a hacer. No porque no quiera mujeres en el poder, sino porque quiero <strong>personas con valores, capacidades y vocaci\u00f3n de servicio<\/strong>. Y estoy convencido de que muchas mujeres re\u00fanen esos requisitos, sin necesidad de una ley que las ponga a la fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdadera justicia no se logra con leyes que dividen, sino con principios que unen. Que nadie nos obligue a elegir entre la equidad y la excelencia. Podemos y debemos aspirar a ambas. Pero para eso, hay que recuperar el sentido com\u00fan y volver a poner <strong>al m\u00e9rito por encima del sexo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lic. Carlos Leal<br>Empresario y exDiputado del Congreso de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los grandes errores que ha cometido el sistema pol\u00edtico mexicano en los \u00faltimos a\u00f1os es haber sustituido la meritocracia por la paridad forzada.&#8230;<\/p>\n<div class=\"more-link-wrapper\"><a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/opinion\/la-trampa-de-la-paridad-cuando-el-sexo-importa-mas-que-la-capacidad\/\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\">La trampa de la paridad: cuando el sexo importa m\u00e1s que la capacidad.<\/span><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":37,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[22,20,21],"class_list":["post-72","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion","tag-feminismo","tag-paridad","tag-sexo","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":73,"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72\/revisions\/73"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.carlosleal.mx\/columnas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}